Debido al uso intensivo, la calidad de nuestros suelos está constantemente bajo presión. El uso prolongado de fertilizantes artificiales limitados a unos pocos elementos ha agotado el suelo. La fertilidad mineral disminuye, al igual que el contenido de humus, la estructura y la resistencia a enfermedades del suelo. Como resultado, las plantas tienen menos resistencia y nuestros alimentos se han empobrecido en minerales esenciales y oligoelementos.

El uso exclusivo de fertilizantes artificiales, cal y materia orgánica no permite la recuperación sostenible de los suelos. El uso de polvo de roca como fuente natural de minerales para aumentar la fertilidad del suelo es conocido desde hace mucho tiempo, pero ha sido descuidado debido al enfoque en los fertilizantes sintéticos modernos.

Desde 2009, Organifer se ha comprometido con la restauración sostenible de la calidad del suelo.